Contratar un seguro de viaje no debería ser complicado. Pero lo cierto es que, entre tanta oferta, letras chicas y decisiones apuradas, es muy fácil cometer errores que pueden costarte caro en el momento menos esperado.
A lo largo de nuestros viajes, hemos visto —y cometido— varios de esos errores. Por suerte, también aprendimos a evitarlos. Porque el seguro de viaje no es solo un papel más: es tu respaldo cuando estás lejos, en otro idioma, en otra cultura y sin red de contención propia.
En este artículo, te compartimos los errores más comunes que suelen cometer los viajeros al contratar su seguro… y cómo podés evitarlos de forma sencilla. Pequeños detalles que hacen la diferencia entre un trámite inútil y una cobertura que realmente funcione cuando más la necesitás.
❌ 1. Contratar por precio, sin revisar coberturas reales
Uno de los errores más comunes es ir directamente a la opción más barata sin leer qué incluye. Muchos seguros económicos tienen coberturas limitadas o franquicias altísimas. Eso significa que si tenés un problema, vas a tener que pagar una parte igual. Siempre recomendamos revisar qué cubre cada plan y comparar más allá del precio. A veces, pagar un poco más te salva de un gasto enorme.
📄 2. No leer las condiciones del seguro
La letra chica importa. De verdad. Algunos seguros no cubren determinados países, tipos de actividades o situaciones (como robos sin denuncia policial o cancelaciones por causas personales). Leer las condiciones generales antes de contratar te ayuda a saber en qué casos estarás realmente cubierto. Si algo no entendés, preguntá antes. Mejor ahora que en pleno viaje.
🧭 3. No guardar ni llevar a mano los datos del seguro
Puede sonar básico, pero mucha gente ni siquiera sabe con quién comunicarse en caso de emergencia. Nosotros recomendamos tener el número de asistencia rápida guardado en el teléfono, impreso o anotado, además de tener la póliza digital descargada. En momentos de tensión, tener esa info lista hace toda la diferencia. También es bueno compartirla con alguien de confianza.
🧳 4. No considerar el tipo de viaje que vas a hacer
No todos los viajes son iguales: uno urbano de 4 días no necesita la misma cobertura que un trekking en la montaña o un roadtrip en otro país. Muchas veces, el error es elegir un seguro genérico sin pensar en las particularidades del viaje. Actividades al aire libre, deportes, alquiler de vehículos o viajes largos requieren seguros más específicos. Elegí con base en lo que realmente vas a vivir.
💬 Reflexión final
El seguro de viaje no es un lujo, ni un trámite aburrido. Es tu red de seguridad cuando estás lejos. Pero como toda herramienta, funciona si está bien elegida y bien usada. Por eso, evitar estos errores puede ser la diferencia entre estar realmente cubierto o sentirte solo en medio de una emergencia.
Nuestra recomendación es tomarte unos minutos más antes de contratar. Revisá, preguntá, anotá. Porque el verdadero valor del seguro no está en lo que cuesta… sino en cómo responde cuando lo necesitás. Y cuando ese momento llega, lo único que querés es que todo funcione bien.